jueves, enero 20, 2022
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2022. El año del cloud

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Estamos a las puertas de comenzar un nuevo año y el sector tecnológico se prepara para desplegar su estrategia en el mercado global que no es otra que conseguir que las
empresas migren, de una vez por todas, su negocio a la nube.


Las piezas no pueden estar mejor colocadas para que la propuesta sea todo un éxito.
Recordemos que la pandemia actuó como un potente catalizador que permitió acelerar el
proceso de transformación digital de las compañías adelantando en casi tres años la hoja de ruta tecnológica de muchas de ellas, por lo que las condiciones no pueden ser más favorables.


Como era de esperar, el consumo desbocado de tecnología que vivimos durante el confinamiento se ha ido modulando conforme hemos ido recuperando nuestras antiguas
costumbres pre-COVID; sin embargo, muchos de los hábitos que adquirimos en aquel experimento lleno de improvisación del que todos fuimos partícipes se han quedado con nosotros: las videoconferencias, los eventos online, el teletrabajo, las compras vía
e-commerce,…

Las multinacionales lo saben y no están dispuestas a dejar pasar esta oportunidad.


Por otro lado, la crisis de los microchips también les obliga a mover ficha y, en cierto modo, favorece su estrategia; así que todo apunta a que el escenario está listo para que comience la batalla por la conquista definitiva del cloud.
Se espera una lucha dura y despiadada donde no sería de extrañar que alguno de los grandes cayera durante la pelea. Quizás alguien pueda pensar que esto es cosa solo de las multinacionales y que nosotros, simples peones en este tablero global, poco podemos hacer
más que mirar y esperar al desenlace final, pero se equivoca.


Debemos estar muy atentos a los movimientos de las grandes empresas del cloud porque nuestro futuro pasa por sus decisiones. Para ello, analicemos brevemente la estrategia de cada uno de estos gigantes para conocer nuestro margen de actuación con el fin de que, al
finalizar la partida, no estemos en el bando equivocado.
Comencemos por Microsoft y Azure, su apuesta por la nube.

La empresa americana, presente desde los inicios de la era de la digitalización, llega con una mochila que, aunque
no quiera, condiciona sus movimientos futuros. Los usuarios de los productos de Microsoft se cuentan por millones y la Compañía no puede permitirse el lujo de dejar a nadie atrás en su viaje hacia a la nube.

Recordemos que 2022 será el año en el que veremos nacer el Windows 365, que trae el Cloud PC debajo del brazo como la gran novedad. Los seguidores de Microsoft no son
amantes de los cambios disruptivos y el fabricante lo sabe, así que querrán usar la nube de manera transparente, desde su escritorio y con el mismo tipo de aplicaciones que les lleva acompañando toda una vida.


Por lo tanto, si tu empresa es de las que han apostado desde hace décadas por el imperio de Bill Gates, es probable que tu migración a la nube sea suave, pero obligatoria porque Microsoft no dejará alternativa aunque no lo diga abiertamente.
El segundo de los actores del mundo cloud es Amazon que bajo las siglas AWS lleva años desarrollando su estrategia basada en los servicios de infraestructuras en la nube. En
principio se espera que mantenga el rumbo que ha seguido durante todos estos años.

Tiene el negocio muy diversificado siendo líder mundial de las ventas online a la que va incorporando cada vez más servicios como, por ejemplo, Amazon Prime. AWS es una
apuesta segura para aquellos que quieren una nube neutra que les deje hacer sin demasiadas intromisiones.
Y el tercero en discordia es Google y su plataforma denominada GCP, Google Cloud Platform.

La empresa que conocimos a través de su buscador tiene una estrategia muy agresiva que busca aportar valor a tu negocio por medio de la explotación de los datos.
Sin mochilas del pasado que condicionen sus movimientos y con una cartera mucho menos diversificada que AWS, Google apuesta todo al poder que tiene el dato como elemento transformador de las empresas. La jugada es arriesgada ya que muchas compañías no están preparadas para dar el salto, pero si le sale bien será el gran ganador de la partida.


Aunque Microsoft, Amazon y Google son los grandes reyes del cloud también conviene estar atentos a los movimientos de otras grandes multinacionales para no vernos en medio
de un fuego cruzado que limite nuestra capacidad de movimientos.
En este sentido la tendencia es clara: todas las multinacionales tendrán su propia nube y
querrán llevar a sus clientes a su nuevo negocio cloud. Un ejemplo de ello es Oracle. Una de las bases de datos de referencia en la historia de la informática que aspira a salir de los servidores de sus clientes para llevar los datos a su nube donde el negocio se convierte en formato de pago por uso en lugar de las anticuadas licencias.


Incluso hay fabricantes de hardware, como Dell Technologies, que ya cuenta con su nube
propia, que ha llamado APEX, y que será la vía para expandir su negocio tradicional del hierro. Está claro que todos quieren salir en la foto del cloud.
Nos movemos en un entorno multicloud que promete ser cada vez más complejo y que, tarde o no temprano, meterá la mano en nuestro bolsillo. El nuevo negocio pasa por la nube y no entenderlo puede hacer que tu empresa se quede fuera del mercado sin que que
apenas te des cuenta de ello.

Conviene ir haciendo los deberes para que, cuando llegue el momento de decidir, hayamos estudiado todos los escenarios posibles que nos permita saber en qué nube o qué nubes debemos alojar nuestra empresa.
2022 es el año decisivo de una estrategia que comenzó hace ya bastante tiempo y que nos obliga, queramos o no, a subir nuestra empresa al cloud. ¿Estás preparado?

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