domingo, enero 29, 2023
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Ángela Delgado: “Es un momento especialmente dedicado, pero estamos llenos de esperanza”

“El agua creo
que es el mayor
problema
que tiene la
agricultura ahora
mismo porque
nuestra agua es
dos o tres veces
más cara que en el
resto de Europa, es
inviable que una
agricultura con
estos costes siga
adelante”

El sector primario atraviesa un momento complicado desde hace algunos años, y ahora se le ha añadido la erupción del volcán de La Palma. ¿Está preocupada?

Nosotros siempre nos encontramos en un momento delicado en Canarias, ya que no salimos de una para meternos en otra. Este verano, precisamente para La Palma, hubo ola de calor, incendios y, como no era poco, detrás del incendio la erupción. Todo esto en medio de una época en la que, por ejemplo, en plátanos estamos rozando los ocho millones de kilos semanales, con lo cual es una época de gran actividad en la finca y esto también ha tenido bastantes problemas. Todos hemos visto la foto de ese trabajador lleno de ceniza intentando sacar la fruta de la finca. Hemos sufrido viendo la lava bajando y arrasando esas fincas, de una forma irremediable y tristemente destrozando con todo lo que tiene a su paso. Es un momento especialmente dedicado, pero estamos llenos de esperanza.

¿Qué va a necesitar el sector agrícola y ganadero para recuperar lo perdido? El terreno no se puede recuperar, pero, ¿hay esperanza?

Deberán pasar unos 40 o 50 años, como mínimo, antes de que se pueda tocar el terreno que está debajo de la lava. No olvidemos que, tanto la isla de La Palma, como el sur de Tenerife y otras partes del archipiélago, son resultado de antiguas coladas magmáticas, es decir, eso a la larga es un suelo súper fértil con un fantástico drenaje que dará lugar a nuevas plantaciones, pero ahora mismo nos quedamos agricultores y ganaderos desamparados. Estamos en una situación en la que todo es provisional pero, desde luego, no va a ser provisional para mejorar, sino para empeorar. Es un momento delicado en el que se van a necesitar muchas más ayudas de las que se han notificado en ese Consejo de Ministros.

Además, todo esto va a repercutir en el consumidor ya que, o bien tendrá una escasez de producto o bien una consiguiente subida de precio, ¿es así?

Es una zona que va a dejar de producir, esos cultivos van a perder rentabilidad ya que están bajo esas nubes de cenizas. Eso ralentizará el proceso de producción, habrá que arrancar esas explotaciones para volver a plantarlas, en el mejor de los casos. Para esos agricultores que se van a quedar sin finca, desde ASAGA reivindicaremos que se permita que su histórico de plátanos puedan plantarlo en otra ubicación, que no pierdan su histórico, sino que sea una medida más a tomar en cuenta para esos socios que han perdido su plantación y que no la van a poder recuperar.

Habrá que ir viendo otras ayudas que se puedan pedir, así como de los fondos de solidaridad europeos, que se conceden en el caso de zonas ultraperiféricas cuando el PIB pierde más de un 1%. No descartamos las ayudas que están llegando desde todas las zonas de España para apoyar esas nuevas viviendas para gente que se ha quedado sin casa y restituir esas fincas y esas ganaderías.

 Ha sido un verano caluroso, el sector sigue teniendo en toda Canarias un problema de agua. ¿Vamos a ver predisposición por fin de los políticos a solucionar estos problemas? Porque, además, cada zona geográfica tiene su propia complicación.

Efectivamente, la orografía de Canarias hace que cada parte tenga sus singularidades. En las zonas en las que tradicionalmente no hemos tenido agua hay pozos y galerías, además de las obras que poco a poco van proliferando, Gran Canaria va más adelantada en cuanto a desaladoras que Tenerife, ya que Tenerife fue tradicionalmente una isla rica en agua, así como La Palma. El agua creo que es el mayor problema que tiene la agricultura ahora mismo porque nuestra agua es dos o tres veces más cara que en el resto de Europa, es inviable que una agricultura con estos costes siga adelante. Es importante que todas las obras hidráulicas que se planifiquen se hagan con una visión a largo plazo y que los políticos se comprometan con los agricultores y ganaderos.

 Es un compromiso con el medio ambiente, con la agricultura y la ganadería de Canarias, así como con el turismo. Nosotros nos comprometemos a darle enésimas vidas a esas aguas que son depuradas. Todo esto es viable ya que hoy en día disponemos de una gran tecnología, estamos hablando de unas depuradoras de última generación, que ya no emiten malos olores y que van a ser el futuro de la agricultura y la ganadería. Si realmente creemos en el sector primario, en el kilómetro 0, si apostamos por el medio ambiente y por una Canarias libre de residuos y consecuente, tenemos que hacer esa apuesta de futuro.

Llevamos años oyendo como tenemos que hacer una verdadera filosofía de kilómetro cero, apostar por el producto de cercanía, pero parece que, si bien damos pasos, no termina de calar. ¿Qué falta para que terminemos de convencernos de esto?

 Para estas cuestiones no hay una única solución, son un cómputo de problemas los que encarecen nuestras producciones frente a lo que viene de fuera y son un cómputo de soluciones también las que tienen que haber para ayudar en este tema. Nuestros productos canarios siempre serán más caros que los producidos en península o Europa, somos el primer mundo, pagamos sueldos, servicios e impuestos del primer mundo, pero competimos con producciones que vienen del tercer mundo.

Nuestro desfase en costes es la primera barrera, producimos al doble de precio que lo que viene de Sudamérica. Ponemos como ejemplo el plátano, su coste efectivo de producción se ha situado en 79 céntimos, mientras el precio de la banana son 40 céntimos, confluyen en un mismo mercado y dependemos de la solidez del bolsillo o del compromiso del comprador. Si hablamos de carnes de importación, hay carnes que vienen con cero impuestos desde Brasil o Argentina para compartir con carnes europeas que tienen una trazabilidad, unas exigencias medio ambientales y de salubridad para el consumidor que no las tienen las carnes que vienen de terceros países.

 Este último año y medio hemos tenido un problema económico, las familias que compran nuestros productos no han tenido dinero para apostar por el producto canario, aunque en algunos momentos ha sido obligatorio porque no ha habido importación, pero desde que pones un queso gouda y uno canario, la familia se va al gouda ya que es lo más barato. Hay que concienciar en el sentido de que lo que se compra aquí repercute a la economía de aquí, ya que el dinero se queda en Canarias.

Es un momento complicado tras la erupción del volcán de La Palma, están muy preocupados por esa zona, ayudando incansablemente. Además de eso, ¿cuáles son las líneas de trabajo en las que están muy centrados ahora mismo?

Hay líneas obligatorias, las asignaturas pendientes a trabajar son siempre el agua, los mercados y la legislación que va saliendo, todo lo que es la condicionalidad que tenemos que cumplir agricultores y ganaderos para cubrir las ayudas europeas.

Mientras tengamos concurrencia desleal, seguiremos precisando ayudas, ya que esos terceros países no pagan los mismos impuestos, no tienen los mismos requisitos medioambientales y no pagan los mismos sueldos, además nos hacen perder clientes. Luego las batallas como son la ley de cadena agroalimentaria, en la que se tenga en cuenta la singularidad del plátano de Canarias. Es una batalla de supervivencia, solo pretendemos que nos dejen vivir y seguir produciendo, aquí no vivimos de espíritu, vivimos de hechos.

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