jueves, enero 20, 2022
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La hipocresía de los Ayuntamientos con las Renovables

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Ha pasado un mes desde la apertura de la mayor convocatoria de subvención a la implantación de energías renovables en Canarias para que tanto familias como empresas participemos activamente en la disminución del C02 y al mismo tiempo ahorremos en costes energéticos. Sin embargo desafortunadamente nos encontramos a las administraciones municipales poniendo muchas trabas a este tipo de instalaciones.

Como bien saben muchos lectores llevo trabajando en el sector muchos años no como instalador sino como proveedor de los paneles solares, estructuras, inversores y baterías que instalan cientos de empresas en nuestras islas. Al estar en contacto diario con los instaladores y asociaciones recibo y hago mías las quejas y los obstáculos que ponen los ayuntamientos últimamente. Y es que en los últimos meses han empezado a dificultar la realización de instalaciones de paneles.

La definición de hipócritas les viene como anillo al dedo, ya que por un lado todos se suman al relato de ser más sostenibles, reducir las emisiones y los elevados costes de la energía eléctrica tanto de edificios municipales como de sus conciudadanos. Incluso firman iniciativas como el PACTO DE LAS ALCALDÍAS POR EL CLIMA (pactodelosalcaldes.eu), una iniciativa europea que me parece sobresaliente y por otro lado las trabas administrativas crecen hasta el grado de paralizar obras hasta 6 meses.

Modelos de gestión como el de la Comunidad de Madrid donde su presidenta ha eliminado en todos los casos la licencia de obra para la instalación de paneles solares para autoconsumo es lo que deberían estar pensando nuestros políticos. En Canarias, la contradicción entre administraciones es total, uno da ayudas para el ahorro energético y la otra directa o indirectamente pone trabas y retrasa la ejecución de este tipo de instalaciones.

Conviene recordar al respecto que las Directivas comunitarias que regulan el fomento de las energías renovables –Directiva 2009/28/CE-, la eficiencia energética –Directiva 2012/27/UE- y el mercado interior de la electricidad –Directiva 2009/72/CE-, proponen el establecimiento de procedimientos de autorización simplificados y menos onerosos, incluida la simple notificación, para los proyectos de menor envergadura y para los equipos descentralizados para la producción de energía procedente de fuentes renovables.

En línea con lo que se propone en estas Directivas, los Ayuntamientos deberían establecer en sus respectivas ordenanzas mecanismos simplificados para el control de este de tipo de instalaciones. En determinados casos, sobre todo tratándose de instalaciones de autoconsumo de pequeña potencia, deberían sustituirse las licencias municipales por un control a posteriori mediante declaración responsable o comunicación previa, de acuerdo con lo previsto en el artículo 84.1.b) de la Ley Reguladora de las Bases de Régimen Local.

Para ejemplo de como dato mata relato es el ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, que a principio de año publicó la bonificación del 50% del IBI a las familias por la instalación de paneles solares y son tantas las trabas administrativas que después de 6 meses de vigencia solo recibieron 47 solicitudes de las cuales 26 fueron autorizadas. Los instaladores de la isla del frente están desbordados de tanto trabajo poniendo en lista de espera a clientes y resulta que solo solicitan la bonificación 47. ¿Por qué? Sencillamente pasan de tanta burocracia. O bien nos están fallando como gestores o solo nos quieren vender el relato verde.

Por el momento como profesionales del sector seguiremos cumpliendo las normativas aunque nos parezcan absurdas en muchos de los casos o duplicadas y rogar que el cliente en el transcurso de toda esta burocracia no se nos eche para atrás. Pero si algo tengo claro es que debemos reclamar a las administraciones municipales facilidad, transparencia y procedimiento sencillo a la hora de realizar este tipo de instalaciones que nos favorecen a todos.

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