jueves, enero 20, 2022
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La oficina más soleada de Europa

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Estamos viviendo tiempos difíciles en el turismo, pero la historia nos ha demostrado que las crisis también traen consigo nuevas oportunidades. Así, podemos hablar de un nuevo nicho de mercado que ha aparecido en nuestras islas: los trabajadores remotos o remote workers, donde nuestro archipiélago está consiguiendo ser un destino de referencia no solo en Europa sino también a nivel mundial. Con las nuevas tecnologías surge el teletrabajo, una fórmula que viene pisando fuerte y que trae consigo un cambio empresarial al que cada vez más compañías se están adaptando.

Concretamente, el confinamiento hizo que muchos rompiéramos la barrera que lo limitaba, y así, a la fuerza, descubrimos que sí es posible trabajar desde cualquier lugar y ser tanto o más productivos que en nuestra oficina tradicional. Y es que, consultoras como McKinsey estiman que más del 20% de la fuerza laboral de los países desarrollados podrá seguir trabajando desde su casa entre tres y cinco días por semana; casi el cuádruple que antes de la pandemia.

Canarias tiene ventajas para competir con éxito como destino para trabajadores remotos gracias a: una conectividad envidiable, un coste de vida más bajo que en muchas ciudades europeas, su seguridad, su compatibilidad horaria laboral con Europa y América, sus beneficios fiscales, sus recursos naturales y, ¿cómo no?, a sus dulces temperaturas durante todo el año. Así, en la Nomad List – Best places to live for a Digital Nomad, la principal referencia para tele trabajadores, se sitúa a las islas de Tenerife y Gran Canaria entre los mejores destinos para teletrabajar del mundo. Hablamos de un grupo estratégico para nuestro destino, pues trae consigo estancias más largas, realizadas normalmente a través de la venta directa, con niveles socioeconómicos elevados que permiten un mayor gasto, el cual se extiende directamente a toda la economía canaria. Quienes, además, aportan al archipiélago talento y nuevas profesiones, aumentando así nuestra economía del conocimiento y permitiéndonos estar en el punto de mira de muchas compañías internacionales.

Un nuevo ecosistema con el que se nos plantea un reto: ya que las reglas de juego que bien conocíamos en el sector han cambiado por completo y nos encontramos ante un nuevo tipo de cliente, siendo fundamental ofrecer servicios y experiencias que se adapten a sus necesidades. Los remote workers valoran poder trabajar no solo desde sus habitaciones o salas de coworking, sino desde cualquier punto; necesitan wifi de alta velocidad, servicios de custodia para sus dispositivos; disponer de cocinas o de una amplia variedad gastronómica teniendo en cuenta que van a estar largos períodos alojados. También, los eventos y las actividades serán muy importantes para socializar con la comunidad local. Hablamos de una línea de hybrid hospitality, con recepciones abiertas, experiencia digital y espacios flexibles de trabajo, que ayudará a posicionarnos en este segmento. Un nuevo nicho y nuevos mercados, destacando la nueva ruta aérea directa que tendrá este año la isla de Tenerife con la Gran Manzana, Nueva York, que será un añadido más para acercar nuestro paraíso del workcation al mercado norteamericano.

 Así, para el desarrollo de este segmento está siendo clave la alta implicación pública y privada, donde un cero turístico nos hizo defender nuevas soluciones y gracias a una reformulación junto al desarrollo de espacios de coworking y coliving podemos hablar de casos de éxito de complejos alojativos que lograron altas ocupaciones en plena crisis turística con trabajadores en remoto. Comenzamos un nuevo año sabiendo que el futuro no está escrito, pero que, sin duda, la pandemia ha modificado muchos hábitos y ha obligado a abrazar otros sin discusión.

Cristina Aguilera Ardila, profesora del Instituto Canario de Turismo

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