miércoles, noviembre 30, 2022
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Marcelo Rodríguez: “Creemos que puede haber dos o tres años buenos de producción en cuanto a precios»

COAGRISAN, una Cooperativa Agrícola con 61 años de experiencia en la exportación de tomates de gran calidad a diferentes puntos de Europa. ¿Cómo han vivido estos últimos meses?

Con mucha incertidumbre por cómo se prevé la próxima cosecha. Nos están influyendo todos los insumos que consumimos, porque a la hora de ir a comprar todos los meses cambian los precios. Sí es verdad que puede haber este año un buen mercado, pero lo que son los gastos están subiendo demasiado. El cartón ha subido, el transporte para ir al destino se ha incrementado hasta en 1.000 euros por contenedor y, luego, todo lo que influye en la producción, como los abonos, ha subido exponencialmente.

Las subidas han sido bastantes escandalosas y me imagino que han tenido que repercutirlas en el cliente final, ¿no?

Estamos intentándolo. Hay muchos clientes que no lo entienden, porque se hizo en su momento algún que otro pre acuerdo, pero ellos no lo ven así, lo ven como un acuerdo y estamos luchando por tomar medidas justas.

Cando ellos lo van a vender a un supermercado si le van a ganar, porque prácticamente todas las semanas pueden cambiar los precios, mientras que a nosotros nos exigen un precio fijo desde el principio que, en la actualidad, merma nuestra rentabilidad.

Dentro de estos preacuerdos había unos precios preestablecidos para no obtener pérdidas, pero ahora mismo con las subidas se hacen inviables.

Es que su principal punto fuerte es la exportación, ¿no?

Efectivamente. El 90-95% de la producción va hacia Holanda y de allí se distribuyen a toda Europa, principalmente a los países escandinavos y a Inglaterra. De hecho, donde más problemas estamos teniendo es en Inglaterra, porque los precios allí han subido aún más, sobre todo en el transporte y te puedo decir que incluso hay transportistas que no quieren ir a Inglaterra a llevar la mercancía, porque en las aduanas todo son problemas, incluso con los camioneros, no los dejan entrar ni con un bocadillo.

Y claro, ustedes no podrían sobrevivir únicamente con la producción que se vende en Canarias…

Si nosotros metemos toda la producción, estamos hablando de que el año pasado fueron 17 millones de kilos de tomates, se puede producir una desestabilización de mercado, hundimiento de precios, que afectarían a los productores locales.

Dentro de la propia cooperativa, ¿en qué han incidido en temas de innovación con el objetivo de mejorar y agilizar el proceso productivo?

El hacerlo más rápido es sobre todo para abaratar la mano de obra. A la hora de producir 1 kg de tomates el 60% del coste está en la mano de obra. Actualmente, con el aumento del coste de los insumos y todos los factores que influyen en la producción de un kilo de tomates, vamos a seguir innovando buscando fórmulas de optimización, y proteger los puestos de trabajo de las familias que dependen del sector y de nuestros labradores. Todas las innovaciones por las que hemos apostado van en esa línea.

Asimismo, seguimos haciendo investigaciones sobre variedades que produzcan mucho más para ver si el cliente las acepta, porque al final es el cliente el que decide si la variedad que tú produces es aceptable para él o no. Estamos investigando, ya llevamos más de 25 años investigando sobre nuevas variedades que produzcan mucho más y que conlleven menos labores. Probamos y buscamos variedades más tolerantes y resistentes a nuevos virus y enfermedades que aparecen cada año, y que sean productivas para beneficio de nuestros labradores y nos diferencien de nuestros competidores.

¿Cómo esperan la llegada de las próximas campañas en cuanto a cifras? 

Bien. Nosotros esperamos que esta campaña que viene sea una buena campaña en cuestión de precios, porque Holanda normalmente en la campaña de invierno hace entre 600 y 800 hectáreas de tomates de invierno. Este año, con el tema del gas y la guerra de Ucrania, van a plantar entre 40 y 80 hectáreas de tomates, por lo que en el continente va a faltar tomate. Lo cual significa que los precios no van a estar bajos, van a ser precios altos. De hecho, yo vengo llegando de Holanda y el kilo de tomate en un supermercado estaba a 2,90 euros el kilo y en algunos supermercados ni siquiera había.
Creemos que puede haber dos o tres años buenos de producción en cuanto a precios. Y tras estas situaciones atípicas esperamos que todo vuelva a ciclos normales, en los que los países nórdicos producen en verano y nosotros en invierno, pero creo que este hecho es una utopía.

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