jueves, diciembre 9, 2021
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Mi smartphone y yo

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¿Cuántas personas empiezan el día mirando la pantalla del móvil y lo terminan repitiendo el mismo ritual? Nuestro smartphone nos acompaña en todas y cada una de las cosas que hacemos durante la jornada y, cada vez más, confiamos nuestra vida a este pequeño dispositivo.
Y es que, casi sin darnos cuenta, el smartphone ha ido ganando terreno a base de aniquilar, poco a poco, a sus competidores.

Primero se encargó de eliminar a los reproductores MP3,
luego a las cámaras de fotos y, por supuesto a las de vídeo; también fagocitó al GPS del coche e incluso, en algunos casos, al reloj de pulsera, también al ebook y, recientemente según las estadísticas, está a punto de acabar con las tablets.


Sin lugar a dudas, el smartphone se ha convertido en el centro de nuestro día a día. Con él hablamos por teléfono, enviamos mensajes, sacamos fotos, hacemos transacciones
bancarias, escuchamos música, hacemos deporte, jugamos, apostamos, compramos…


Este dispositivo electrónico es el que mejor te conoce, sabe todos tus secretos, lo que te preocupa, lo que ilusiona, con quien te relacionas… Entre tu smartphone y tú no hay sitio
para las mentiras.

¿Has probado alguna vez a estar 24 horas sin tu móvil?
Todo apunta a que el smartphone va camino de convertirse en el único dispositivo electrónico que necesitarás para moverte, tanto en tu vida personal como en tu faceta
profesional. Un solo dispositivo para todo, conectado con otros auxiliares; como televisores, altavoces, smartwatch… pero siempre en el centro, jugando un papel protagonista.

¿Pero cómo hemos llegado a esta situación? ¿Cómo ha sido posible que aquel teléfono móvil que apareció en nuestras vidas en la última década del siglo XX haya exterminado a
toda una legión de aparatos electrónicos para acabar centralizando todo el poder en tu mano?
Lo cierto es que con cada mejora tecnológica el smartphone fue ganando terreno. Ya ni nos acordamos del 2G ni del 3G, y aunque la mayoría de los usuarios sigue anclada en el 4G,
estamos a las puertas de empezar a disfrutar de las bondades que augura el 5G. Más velocidad y más ancho de banda que promete mejorar nuestra experiencia de usuario.
Y con una buena conectividad resulta muy fácil mirar hacia la nube.

Y es que esta es la verdadera estrategia que han seguido los fabricantes para hacer del smartphone tu único
dispositivo. Sin saberlo, los usuarios han subido su vida al cloud, y lo peor es que muchos ni
tan siquiera son conscientes y, a decir verdad, tampoco se les preguntó si querían hacerlo.

Todas las aplicaciones que tenemos instaladas en nuestro smartphone se comunican con la
nube.

Esa es la clave: datos y aplicaciones en el cloud, y bajo esta premisa nos basta un único dispositivo para hacerlo todo
A veces nos olvidamos que Internet está debajo de todo lo que hacemos con nuestro móvil y que es la encargada de soportar el enorme entramado tecnológico que hay detrás de cada mensaje, de cada foto, de cada transacción…

Aquella red de redes que vimos nacer a finales del siglo XX fue la llave para todos los cambios que se han ido sucediendo, en tan
solo veinte años, a velocidad de vértigo.
Pero volviendo al asunto que nos ocupa cabe preguntarse, ¿queda algún dispositivo sobre tu mesa que todavía no haya sido capaz de eliminar el smartphone? Efectivamente, tu ordenador, pero no te preocupes, porque está al caer.
Hace unas semanas Microsoft anunciaba la salida del Windows 365, el primer Cloud PC, como lo han denominado. Esta es la antesala de la muerte del ordenador tradicional – ya sea de sobremesa o portátil – tal y como lo hemos conocido hasta ahora.


Podrás acceder a Windows 365 desde cualquier dispositivo que tenga conexión a internet, y es así como el smartphone prepara su asalto final para convertirse en el emperador del mundo tecnológico, recordándonos aquella mítica frase de Los Inmortales que decía aquello de “Solo puede quedar uno”.
Conectaremos el smartphone a un monitor y, con un teclado bluetooth, estaremos disfrutando de nuestro PC en la nube. Quizás para algunos esto pueda parecer ciencia
ficción, o puede que, aunque compartan la idea, piensen que nos queda mucho para llegar
a palparla.


Pues es altamente probable que se equivoquen. La tendencia es clara: se impondrá el BYOD (Bring Your Own Device) en los entornos profesionales y las empresas simplemente tendrán que dotar a sus colaboradores de un PC en el cloud donde tendrán sus datos y aplicaciones.
Esto cambiará sustancialmente la fisonomía de las oficinas y la manera en la que nos relacionamos con la tecnología. Un mundo con menos dispositivos, pero mucho más
potentes, donde el pago por uso y el as a service serán las pautas que marquen el camino.


Conviene ir haciendo los deberes para estar bien colocados y no perder el tren, porque esto
va muy rápido. Aquellas empresas que no estén entendiendo bien el nuevo modelo que nos
ha traído eso que hemos llamado transformación digital, verán cómo sus competidores les
adelantan por la derecha sin saber de dónde han salido ni cómo lo han hecho.


Y en medio de todo este nuevo escenario digital, el smartphone estará siempre contigo. Por
eso es importante que veas en tu dispositivo móvil no sólo ese aparato con el que sacas fotos y envías mensajes y por el que has pagado más de 1.000 €. Tienes que aprender a sacarle el máximo partido a todas las prestaciones que te ofrece para que, de verdad, sea tu aliado tanto en tu vida personal como profesional.


Y es curioso, porque en esto de saber sacarle partido al smartphone los nativos digitales sí parten con ventaja; pero ese en un melón que abriremos otro día. Ahora toca pensar y decidir, ¿ya sabes qué le vas a pedir a tu nuevo móvil?

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