lunes, noviembre 28, 2022
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Óscar Izquierdo: “La economía canaria está viva gracias al sector de la construcción”

“Desde FEPECO estamos haciendo un llamamiento urgente a las mujeres para que se incorporen al sector de la construcción”

Durante todo este tiempo, desde que comenzó la pandemia hasta la fecha, nos ha ido transmitiendo la situación del sector, el cual ha pasado por momentos muy delicados en la isla. Ahora, en septiembre de 2022, ¿en qué estado se encuentra el sector de la construcción en Tenerife y, por supuesto, en Canarias?

En estos momentos, la industria de la construcción está siendo la locomotora de la economía canaria, gracias al sector de la construcción el resto de sectores tienen mayor actividad. La fortaleza y la potencialidad del sector de la construcción es la que está manteniendo viva la economía canaria, es decir, la economía canaria en estos momentos está viva gracias al sector de la construcción.

En estos momentos, tenemos los mejores datos de empleo dentro del sector de los últimos seis años, lo que quiere decir que hemos recuperado incluso más empleo que antes de la COVID. Pasamos la pandemia y la vencimos, fuimos el único sector que durante los dos años estuvo trabajando a pleno rendimiento, al principio con muchas dificultades, pero luego con una actividad importante.

Gracias a la responsabilidad de los empresarios y de los trabajadores, así como de los acuerdos que tomaron los sindicatos y FEPECO, como a nivel nacional la Confederación Nacional de la Construcción, estableciendo los protocolos pertinentes, fue un sector que trabajó desde el primer momento del confinamiento y donde menos incidencia ha tenido la COVID, lo que demuestra nuestra responsabilidad tanto empresarial como social.

Pero ahí no acabaron todas las dificultades…

Luego, nos enfrentamos a otro problema gravísimo como consecuencia de una situación internacional por el problema en el tráfico marítimo internacional, por la crisis económica en China, por la guerra en Ucrania, por el aumento desmesurado de las materias primas y porque nosotros, como sector, nos hace mucho daño el aumento de los combustibles, puesto que hay subsectores dentro de la construcción como pueden ser las empresas de demolición o de excavaciones que consumen incluso más combustible que las propias empresas de transporte.

Hemos vencido estas batallas y en estos momentos el sector de la construcción está en pleno auge de trabajo, tenemos tanto trabajo que no tenemos el personal suficiente.

Este es uno de los problemas principales a los que se está enfrentando ahora mismo el sector de la construcción, a la falta de personal. No hay gente para trabajar, ¿verdad?

Exactamente, aunque cabe decir que estamos haciendo un trabajo digno a través de la Fundación Laboral de la Construcción en toda España y sobre todo aquí en Canarias. Por poner un ejemplo, el año pasado la Fundación Laboral de la Construcción formó a 3.600 personas, eso significa que casi un 90% de esas personas están trabajando a día de hoy en las obras, pero tenemos falta de personal especializado.

No tenemos en estos momentos oficiales de primera ni oficiales de segunda, entre otros.

¿Cuál es el motivo?

Hay dos motivos principales, uno es que en los últimos años los jóvenes no quieren incorporarse al sector de la construcción, no es un problema de Canarias, es un problema que está en todo el territorio occidental y se está trabajando a nivel nacional y de la Unión Europea sobre esta problemática.

Mi postura, que la he defendido en Madrid dentro de la Confederación Nacional de la Construcción, es que se trata más de un tema sociológico que económico. El sector de la construcción tiene el mejor convenio desde un punto de vista económico, esta problemática deriva de un problema social, porque vivimos en la sociedad del mínimo esfuerzo, de la comodidad, y trabajar en el sector de la construcción, aunque se ha modernizado mucho, exige esfuerzo y responsabilidad. En este sentido, los jóvenes en estos momentos, aunque no todos, huyen de donde hay esfuerzo, de donde hay que ser responsable, lo que nos está impidiendo cubrir la tasa de reposición generacional. Todos los especialistas que tenemos en estos momentos están a punto de jubilarse y nos enfrentamos a un problema que se va a agravar dentro de unos años si no conseguimos que se incorporen los jóvenes.

El segundo problema es que, desde FEPECO, estamos haciendo un llamamiento urgente a las mujeres para que se incorporen al sector de la construcción. A nivel directivo, a nivel de gerencia y a nivel técnico la mayoría de las personas en el sector de la construcción son mujeres, pero necesitamos a mujeres a pie de obras y ahí estamos trabajando a través de la Fundación de la Construcción donde se están incorporando muchas mujeres para hacer los cursos correspondientes e incorporarse a las obras. Nosotros, desde FEPECO, así se lo hemos trasladado el Gobierno de Canarias y al Cabildo insular de Tenerife, de La Palma, La Gomera y El Hierro, de la necesidad de impulsar la incorporación de la mujer en el sector de la construcción, como un sector más donde tienen una capacidad tremenda para tener una vida profesional muy fructífera, tanto desde el punto personal como de progreso profesional.

Otro de los problemas que arrastra la construcción en Canarias, especialmente en Tenerife, es la Administración. Son reiterados sus llamamientos a una Administración más ágil y que entienda que de esta manera poco se puede hacer, ¿no?

Sí, evidentemente. Tenemos una Administración pública que no sirve y esto no es una frase mía, es una frase dicha por el Consejero de Presidencia en el Parlamento de Canarias, él reconocía que se debe modernizar la Administración que tenemos.

La Administración pública canaria en estos momentos no está adaptada a los momentos que vivimos y a las necesidades que demanda, no solo el sector de la construcción, sino cualquier sector económico e, incluso, los ciudadanos. Tenemos una Administración obsoleta, con procedimientos de resolución del siglo XIX, en un mundo informatizado tenemos que esperar hasta 3 y 4 años para la obtención de una licencia y los informes sectoriales entre las distintas Administraciones tardan más de un año. La Administración es un verdadero reino de taifas, donde cada jefe de servicio hace y deshace a su gusto sin la colaboración y coordinación, no solo de la propia Consejería o Departamento, sino de otras administraciones.

Todo eso ocasiona que, en estos momentos, y nosotros como sector de la construcción lo podemos confirmar, se encuentren millones de euros parados encima de la mesa de los funcionarios para que las inversiones salgan adelante. ¿Eso qué significa? La Ley del Suelo señala que una licencia de obra mayor debe obtenerse en tres meses, el promedio que estamos teniendo en Tenerife y en Canarias es de como mínimo 18-20 meses e, incluso, se han ido inversiones de Canarias a Marruecos o al sur peninsular después de estar esperando 4 años en Tenerife por estas licencias. Si salieran todas esas licencias el sector de la construcción estaría en posición para crear 15.000 puestos de trabajo en el conjunto de Canarias.

Ha habido mucha controversia, se ha presentado el Circuito del Motor, están previstas algunas obras como el cierre del anillo insular o el tren, ¿está FEPECO a favor de estas incitativas?

Sí. Tenerife es la única isla en la que no se han completado las infraestructuras básicas que requiere cualquier territorio para tener asegurado un desarrollo económico y un crecimiento social importante. En las demás islas del archipiélago, durante las últimas décadas se han ejecutado todas las obras públicas que estaban previstas y planificadas, tanto los planes insulares como los acuerdos con el Gobierno central.

Tenerife, debido a que la Administración no sirve y a la existencia de esos activistas que intentan paralizar todo por las buenas o por las malas a través de acampadas y denuncias, es en estos momentos la octava isla del archipiélago en dotación de infraestructuras.

Por ejemplo, el Circuito del Motor es una infraestructura importantísima para la isla de Tenerife, porque le daría un valor añadido como destino y entraría dentro del Circuito internacional de la vida del motor. Sería la mejor imagen que podríamos dar, significaría la llegada de muchísimas inversiones atraídas por el propio circuito. El circuito no es un capricho, es una necesidad para la gran afición que hay en toda Canarias al motor. El Circuito del Motor es sinónimo de valor añadido, un valor que va a atraer mucho dinero y financiación, y va a a hacer que Tenerife se ponga en el mapa mundial del automovilismo. Por lo tanto, rechazar este proyecto es una torpeza y un localismo que está fuera de lugar.

¿Y en cuanto al tren?

En cuanto al tren, hay que recordar que la idea de los trenes en Canarias salió del Cabildo Insular de Tenerife hace muchos años y en estos momentos el Cabildo de Gran Canaria y todos los partidos que lo conforman, incluido Podemos, lo apoyan e incluso están pidiendo al Gobierno central que cuanto antes financie el tren para comenzar las obras lo antes posible.

“El Circuito del Motor es sinónimo de valor añadido, un valor que va a atraer mucho dinero y financiación, y va a hacer
que Tenerife se ponga en el mapa mundial del automovilismo”

Los mismos que en Las Palmas dicen que sí al tren, en Tenerife dicen que no, todavía no han dado una explicación, lo único que han dicho es que en Las Palmas el tren se incluyó en el pacto de gobierno del Cabildo de Gran Canaria y que en Tenerife en el pacto de gobernabilidad que firmó el Partido Socialista con Podemos no entraba, eso demuestra que el rechazo al tren en Tenerife no es por temas medioambientales, sino por temas políticos, personalistas y de protagonismo. Por lo tanto, rechazar el tren en Tenerife, que es el transporte más sostenible que hay en estos momentos y el transporte por el que apuesta Europa, hace un flaco favor a la isla de Tenerife.

Y lo mismo pasa con otros proyectos importantes de urbanizaciones que se están intentando ejecutar en Tenerife y que tienen en frente a las mismas personas, son verdaderos profesionales del activismo, yo no sé de qué viven, porque no se vive de estar todo el día acampado delante de cualquier obra que se vaya a hacer, también algún día tendremos que hablar de esta situación, de por qué solo se produce en Tenerife, si es una cuestión de intentar que Tenerife pierda el liderazgo a nivel regional y sea solo Gran Canaria la isla capitalina. En definitiva, los activistas son la quinta columna que está hundiendo la isla.

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